NORMATIVA.
Para
que el ejercicio de la Auditoría Integral se desarrolle en un ambiente
controlado, es importante conducirla dentro de un concepto de normas que
provean una estructura, como la posibilidad de pronosticar los resultados.
La
aplicación de normas ayudará a desarrollar una auditoría de alta calidad
respondiendo a la necesidad de completar tareas difíciles en forma oportuna,
evitando formar juicios prematuros basados en información incompleta por la
falta de tiempo, asimismo, establecen orden y disciplina, produciendo
auditorías efectivas, garantizando la veracidad de los hallazgos y el soporte
adecuado para las recomendaciones, consecuentemente habrá una mayor aceptación
por parte de la gerencia.
Otro
beneficio importante de las normas es que se logra una mayor uniformidad en la
terminología utilizada para describir auditorías más amplias que las
financieras. Tales auditorías se han descrito como auditorías de operaciones.
Administrativas, de desempeño, y con otra variedad de nombres. La terminología
ha sido confusa debido a que no existen definiciones generalmente aceptadas.
Debido a la reciente
aplicación de la auditoría integral en el sector privado de países
desarrollados como, Estados Unidos, Inglaterra, Gales y Canadá, no existen aún
normas autorizadas que la regulen. Sin embargo, como su origen se encuentran en
la Auditoría Gubernamental, se pueden considerar aplicables, al menos en parte,
las normas emitidas por la GAO, para la Auditoría de organizaciones del
gobierno, programas, actividades y funciones.
El Instituto
Norteamericano de Contadores Públicos (AICPA), nombró un comité formado por
siete miembros el cual realizó un amplio estudio del papel y de las
responsabilidades del auditor independiente que había un vacío entre el
desempeño de los Auditores Independientes y las necesidades y expectativas de
los usuarios de Estados Financieros Auditados.
Por tal circunstancia,
el AICPA le ha dado seguimiento a las normas GAO, revisándolas y emitiendo
informes con los comentarios correspondientes a fin de darle el apoyo necesario
para que puedan ser desarrolladas en el sector privado.
En 1973, emitió su primer informe declarando que estaba de acuerdo con la
filosofía y objetivos presentados por la GAO, considerándola como parte de la
evolución y crecimiento de la disciplina de Auditoría.
Entre algunos de los informes emitidos por el AICPA, que forman parte de los
lineamientos adicionales para la ejecución de la Auditoría Integral, están: